Saturday, October 01, 2016

Donald Trump acusa a Bill Clinton de ser "el mayor abusador sexual de la Historia de la política"


Seguidores de Donald Trump muestran su apoyo al magnate en un acto en Manheim, Pennsylvania, hoy. AFP

Las infidelidades del presidente no importan a los entre 75 y 95 millones que eran menores cuando se produjo el caso Lewinsky
Michael Reagan-hijo del presidente Ronald Reagan- es uno de los comentaristas radiofónicos más populares del movimiento conservador de EEUU. El jueves, en un post en Internet, Reagan declaró que "es hora de que Donald Trump calle y escuche". Reagan se refería al debate de Trump con Hillary Clinton, el lunes, en el que perdió de forma clara, y a su reacción posterior, negando la derrota y "mordiendo el anzuelo" lanzado por Clinton sobre sus comentarios sobre la ex Miss Universo Alicia Machado.
Seis días después del debate, Trump ha demostrado que ni se va a callar ni va a escuchar. O sea, que, "sus peores impulsos son autodestructivos", que es como le definía hoy a Donald Trump en el diario 'The New York Times' el periodista y ganador del Premio Pulitzer Michael D'Antonio, autor del libro 'Never Enough' ('Nunca es bastante'), en el que traza un duro perfil biográfico del candidato a la presidencia.
Y así lo confirmaba el propio interesado en el mismo periódico. En una entrevista telefónica con periodistas del 'Times', Trump hacía exactamente lo contrario de lo que le ha reclamado su equipo todas la semana -incluso a través de filtraciones a los medios de comunicación-, es decir: dejar de divagar, no marear más con la ex Miss Universo Alicia Machado, y, sobre todo, no meterse en el historial sexual de Bill Clinton, porque eso no le va a llevar a ninguna parte.
Una por una, ésas son las cosas que Trump vuelve a hacer en la entrevista. En materia de las bien conocidas infidelidades matrimoniales del ex presidente de EEUU, Bill Clinton, el candidato republicano declara que "Hillary Clinton se casó con el mayor abusador sexual de mujeres de la Historia de la política. Hillary fue quien le ayudó [a Bill a ser infiel], y ella atacó a las mujeres a las que Bill Clinton maltrató. Creo que es un serio problema para ellos, y es algo de lo que estoy considerando hablar más en el futuro próximo".

Las infidelidades del magnate

En la entrevista, Trump también afirma que sus propias infidelidades "nunca fueron un problema". Donald Trump empezó una relación extramatrimonial con la modelo Marla Maples en 1989, cuando estaba casado con su primera esposa, la también modelo Ivana Zelnickova. Dos años después se divorció, en un escandaloso caso que fue 'carne de tabloides' durante meses.
Trump no responde cuando los periodistas le dicen si el hecho de que sus infidelidades no fueran un problema se debiera a que Zelnickova no supiera de ellas o a que se las tolerara. "No, nunca lo hablo, nunca lo hablo, nunca fueron un problema", replica. Después desarrolla esta teoría, para evitar comparaciones con Bill Clinton y su bien conocido escándalo sexual con la becaria de la Casa Blanca, Monica Lewinsky que estuvo a punto de costarle la Presidencia: Yo no hablo de esas cosas. Yo no era presidente de EEUU. Yo no hablo de esas cosas. Cuando piensas que [Clinton] estuvo a punto de ser cesado [por el Congreso, debido al escándalo], el país estaba en el caos, estaba en el caos". En realidad, el PIB de EEUU estaba creciendo al 4% y tenía pleno empleo en 1997 y 1998, que fueron los años del escándalo.
Trump ha alardeado de sus aventuras sexuales de su época de soltero en múltiples ocasiones, hasta el punto de proclamar que llevar la vida amorosa que él tenía en la década de los ochenta, "es como Vietnam", debido al riesgo de contraer sida. En 1999, su hija, Ivanka -que ahora es una de sus principales asesoras en la campaña- le hizo prometer que "no voy a salir con ninguna chavala más joven que ella. Así que el campo de juego se hace más pequeño cada día", según declaró el propio Trump, que en aquel momento tenía 53 años. "¡Qué cara tiene. Ahora no puedes salir con ninguna de 16!" , le replicó el entrevistador, el líder de la 'porno-radio' en EEUU, Howard Stern. En honor a la verdad, el empresario trasmutado en político ha cumplido su palabra: su actual esposa, que, para variar, fue modelo, es 11 años mayor que Ivanka.

'Miss Piggy'

En el 'New York Times', Trump vuelve a tocar el tema de Alicia Machado, que ganó el concurso de Miss Universo, organizado por el empresario, en 1996, y cuyo peso, pasadas relaciones y, en general, actitud hacia él, se ha convertido en el punto central de su campaña en la última semana. Los insultos de Trump a Machado - la llamó "Miss Piggy" que, aparte de una marioneta, significa "Miss Cerdita" y dijo que parece "una chacha" - fueron recordados por Hillary Clinton en el debate que mantuvo con Trump el lunes pasado, como una muestra de que el candidato es sexista y, además, racista, ya que Machado es de origen venezolano.
Trump opina que Clinton está utilizando a Machado, que ha sido muy crítica con él en el pasado. También insiste en que hay un vídeo sexual de la ex Miss Universo, aunque nadie lo ha visto. Y dice que, si Hillary "juega sucio, yo puedo jugar más sucio".
Para la campaña de Clinton, la entrevista de Trump es un regalo de Dios. Por un lado, el candidato republicano ya iba 14 puntos por detrás de la demócrata en popularidad con las mujeres. Y atacar a una mujer por ganar peso no le va a ayudar a recortar esa diferencia.
Es más: permite Hillary ponerse en el papel de heroína y defensora de Machado, como ha dejado de manifiesto un portavoz de la campaña de Clinton que ha declarado que "como ha dicho Hillary, Donald Trump puede decir lo que quiera de ella, pero no va a conseguir amedrentarla para que deje de defender a Alicia y muchas otras mujeres a las que Trump ha atacado y despreciado". El hecho de que Machado sea de origen hispano refuerza además el atractivo de Clinton entre esa comunidad.

Mensaje 'envenenado'

Pero el mensaje de Trump también le perjudica entre su propio partido. El tamaño de la ropa de una Miss Universo en 1996 no está entre las mayores preocupaciones del electorado estadounidense. Y las infidelidades de Bill Clinton no importan mucho a los entre 75 y 95 millones de personas que eran menores de edad cuando el escándalo Lewinsky se produjo, pero que ahora sí pueden votar. De hecho, el candidato republicano a la Presidencia Rand Paul ya sacó de la manga el argumento de que Bill Clinton era un depredador sexual en enero y febrero. El resultado: Paul se retiró después de la primera votación, en Iowa.
Además, muchos republicanos temen que con estas declaraciones, Trump está dándole el guión a Hillary para que ésta vuelva a marcar el ritmo y el tono del próximo debate, el domingo que viene. A este paso, la ex secretaria de Estado va a verse libre de preguntas sobre su controvertido uso de un servidor privado de correo electrónico cuando ocupaba un puesto clave en el Gobierno, y de las acusaciones de compraventa de favores políticos a través de la Fundación Clinton. A cambio, el debate se centrará sobre escándalos sexuales ocurridos hace 19 años. Una curiosa manera de mirar hacia el futuro.

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