Monday, February 08, 2016

orgón. Sexta Parte. Experimentos con biones y orgonitas.

orgón. Sexta Parte. Experimentos con biones y orgonitas.

Queridos lectores.
Microscopio óptico de Reich.
Microscopio óptico de Reich.
Después de la imprescindible lectura previa de mi entrada anterior, vamos a abordar los experimentos que yo considero más interesantes realizados por Reich, empezando primero por los más simples es decir aquellos en que no es necesario construir un acumulador de orgón. Para ello nos basaremos en las recomendaciones del propio Reich y de DeMeo deseando con ello crear un debate constructivo sin polémica. Insistir en la importancia de dar pasos pequeños pero concretos y rigurosos para captar esta esquiva energía orgónica, sino queremos coleccionar fracasos o ver allí “donde no hay”. De ahora en adelante, vamos a tener que lidiar con lo sutil, sin confundir la energía orgónica con “otras” posibles formas de energía y ciertos mitos creados alrededor de Reich.

Experimento 1. Construcción de un orgonoscopio.

Orgonoscopio cedido por Alberto Borrás.
Orgonoscopio cedido por Alberto Borrás.
Para construir un orgonoscopio necesitamos los siguientes materiales.
  1. Dos mallas de acero o hierro.
  2. Un trozo de tela de lana o algodón 100% naturales.
  3. Un bote sin tapa ni tope.
  4. Un tubo más estrecho que el bote.
En una habitación oscura anotamos previamente los valores de la presión atmosférica, temperatura ambiente y humedad ambiental relativa (especificar si esta por encima o por debajo de un 78%). Importante estar relajado y acostumbrar los ojos a la oscuridad durante aproximadamente unos 20 minutos. Recuerden que la GDV revela importantes diferencias en el aura de una persona antes y después de una profunda meditación. Deberíamos de;
  1. Detectar más brillos orgónicos en días lluviosos por la mayor presencia de agua.
  2. Detectar más carga orgónica en ambientes más naturales que en ciudad. Para ello se recomiendo las noches más oscuras de luna nueva para realizar las mediciones por una cuestión de menor luz ambiental.
El autor ha sido capaz de detectar con su orgonoscopio estos efectos relatados. Según Reich, deberíamos de ser capaces de detectar el orgón a simple vista y con luz cuando más y más nos acostumbremos a ella.

Experimento 2. Detección primaria de biones con microscopio.

Sería interesante poder intentar disponer de un microscopio óptico potente de unos 2.000 aumentos mínimo con muy buena óptica. Esto es difícil ya que a tales aumentos y tal y como expliqué, se trabaja con microscopios electrónicos. Si es el caso, recomiendo replicar varios de los experimentos explicados en la segunda entrada que a continuación detallo. Si alguien de ustedes puede tener acceso a un microscopio como este y reside en España, le pediría que se pusiera en contacto conmigo por privado para intentar trabajar conjuntamente.

Experimento con musgo o césped.

Biones desintegrándose en una vesícula de césped.
Biones desintegrándose en una vesícula de césped.
En dos placas de Petri perfectamente tapadas (para evitar la supuesta contaminación por bacterias del aire de la que se acusó infundadamente la obra de Reich) y esterilizadas previamente en autoclave, colocamos musgo o césped sumergido en agua destilada, y en la otra sumergido el musgo o el césped en una disolución de Cloruro de Potasio (KCL) a 0,1M. Al cabo de un tiempo y en la medida que las células de césped van falleciendo, deberíamos de observar más biones en la tratada con KCL (recuerdo el esquema de desintegración biónica puede verse aquí). Una vez comprobado este hecho, se repite con tierra, arena (anoten la granulometría media y la proporción de cuarzo), y virutas de hierro por otro. En total, ocho placas de Petri. Ahora, sobre esta base que es lo que propone Reich yo añado una variante que es al todo (musgo o césped, arena, tierra y virutas de hierro) en una segunda disolución de colesterina a una dilución idem (0,1 M). Según el esquema básico, la colesterina aumenta la tensión superficial de la célula, hecho que debería de retrasar que la célula se desintegre (en lugar de acelerarse como ocurre con el KCL) en biones. Por tanto, en la disolución de KCL deberíamos de tener más biones que en la de agua, y en esta, más que en la de colesterina (y por tanto muchos más en la primera que en esta última).
A pesar de que Reich no lo dice, es casi seguro que con cal, hollín y carbón se debería de producir el mismo efecto. Recomiendo al lector que si tiene acceso a un buen microscopio que le permita ver los biones, lo pruebe con todo lo que pueda; arcilla, calcárea, pétalos de flores, todo tipo de plantas… Mi suposición es que las plantas ricas en silicio deben de tener la propiedad de generar más biones (una suposición larga de explicar en la que no es necesario entrar en detalles).

Experimento con autoclave con lecitina, colesterina, KCL y clara de huevo.

Estructuras tubulares en lecitina y KCL 0,1M, 1200x.
Estructuras tubulares en lecitina y KCL 0,1M, 1200x.
Se propone un experimento con clara de huevo, lecitina y KCL, un segundo con clara de huevo, colesterina y KCL y finalmente un tercero con clara de huevo, lecitinacolesterina y KCL. Y todo esto, con y sin autoclave, con lo que se tendría hasta 6 casos posibles. Se debería de colocar en recipientes cerrados herméticamente para evitar la contaminación por bacterias del aire. En el tercer caso con la mezcla de todos los elementos, se debería de detectar un alto número de biones libres. En todos los otros casos, no.

Experimento 3. Experimento XX.

Llegado a este punto, vamos a proponer el experimento más complejo de Reich que se extendió durante 2 años y que le llevó a estudiar la biogénesis primaria; el experimento XX. Nos basamos en la propuesta realizada por Maxwell Snyder, el pseudónimo de un estudiante de biología en “Some Observations on Reich’s Experiment XX”, pags 88-94 de Heretic’s Notebook de James de Meo.
Para ello se procederá de tres grupos de experimentos, que nos deben de permitir observar los biones en tres formas distintas, todos con autoclave.

Biones autoclavados de Tierra.

  1. 1Kgr de tierra orgánica en 1 litro de agua común.
  2. Se hierve durante 45 minutos mientras se remueve.
  3. Se deja enfriar.
  4. Se decanta el agua y se filtra primero en un colador normal y después en diferentes coladores cada vez más finos. El filtro final debería de tener un tamaño de 0.5 μm.
  5. El filtrado se introduce en varios grupos de tubos de ensayo de pyrex y con capa de rosca hermética, cada uno de los grupos de 8 tubos.
  6. TODOS los tubos se autoclavan con llama a una presión de 15 lbs (10 atmósferas) y una temperatura de 120 grados.
  7. A cada uno de los grupos de tubos de ensayo, se realizan sesiones de autoclave de 20 minutos, 1 hora y 3 horas, considerando el tiempo a partir del momento en que se entra en ebullición. Se necesitaran por tanto 24 tubos.
  8. Los tubos de ensayo se mantienen a temperatura ambiente por un período de 48 horas.
  9. En cada uno de estos tres grupos de 8 tubos, se congela uno durante 3 días, otro durante una semana, otra durante 14 días, otro durante 2 meses y finalmente otro durante 2 años. Los otros 3 se conservan como controles. Los dos más importantes son los de 14 días y dos años.
  10. Todos los tubos deben de ser previamente esterilizados.
Estructuras celulares en un sustrato gelatinoso en la preparación de biones de tierra. x150. Ref; Heretic's Notebook Pag 90.
Estructuras celulares en un sustrato gelatinoso en la preparación de biones de tierra. x150. Ref; Heretic’s Notebook Pag 90.

¿ Que se espera encontrar?

Una vez se han descongelado deberíamos de ver unos copos marrones de una longitud de 2 mm muy des-estructurados además de los biones. El olor es agradable. Los biones deben ser libres  muy azulados.
Estructuras celulares más claras junto con biones, en la preparación de biones de tierra. x645. Ref; Heretic's Notebook Pag 90.
Estructuras celulares más claras junto con biones, en la preparación de biones de tierra. x645. Ref; Heretic’s Notebook Pag 90.

Biones autoclavados de heno.

  1. 250gr de heno avena sativa en 250 ml de agua destilada.
  2. Se autoclavan en tubos de ensayo de pyrex y con capa de rosca hermética con llama a una presión de 15 lbs (10 atmósferas) y una temperatura de 120 grados durante 30 minutos.
  3. Se decanta y se filtra primero con filtros normales y finalmente con filtro de papel.
  4. Este filtrado se introduce en 20 tubos de ensayo con tapón de rosca y cerrados herméticamente.
  5. Se vuelven a autoclavar con agua destilada a una presión de 15 lbs (10 atmósferas) y una temperatura de 120 grados durante 30 minutos.
  6. Los tubos de ensayo se mantienen a temperatura ambiente por un período de 48 horas.
  7. 14 de los tubos se congelan por períodos que van de las 24 horas hasta los 3 meses (a su gusto). Los otros 6 se guardan como controles.
  8. Todos los tubos deben de ser previamente esterilizados.
Biones en forma de ameba (tal y como los describió Reich) desintegrándose vesicularmente en los biones de heno. Ref; Heretic's Notebook. Pag 91.
Biones en forma de ameba (tal y como los describió Reich) desintegrándose vesicularmente en preparación de heno. x645. Ref; Heretic’s Notebook. Pag 91.

¿ Que se espera encontrar?

Una vez se han descongelado deberíamos de ver unos copos marrones brillantes y el líquido debe de ser amarillo, sinónimo de una alta carga biónica). El olor es agradable. Debemos ver muchos biones y agrupados en formas diferentes.
Biones en forma de ameba (tal y como los describió Reich) desintegrándose vesicularmente en preparación de heno. x645. Ref; Heretic's Notebook. Pag 91.
Biones en forma de ameba (tal y como los describió Reich) desintegrándose vesicularmente en preparación de heno. x645. Ref; Heretic’s Notebook. Pag 91.

Biones autoclavados en cesped.

  1. 250gr de plántulas de césped en 250 ml de agua destilada.
  2. Se autoclavan en tubos de ensayo de pyrex y con capa de rosca hermética con llama a una presión de 15 lbs (10 atmósferas) y una temperatura de 120 grados durante 30 minutos.
  3. Se decanta y se filtra primero con filtros normales y finalmente con filtro de papel.
  4. Este filtrado se introduce en 20 tubos de ensayo con tapón de rosca y cerrados herméticamente.
  5. Se vuelven a autoclavar con agua destilada a una presión de 15 lbs (10 atmósferas) y una temperatura de 120 grados durante 30 minutos.
  6. Los tubos de ensayo se mantienen a temperatura ambiente por un período de 48 horas.
  7. 14 de los tubos se congelan por períodos que van de las 24 horas hasta los 3 meses (a su gusto). Los otros 6 se guardan como controles.
  8. Todos los tubos deben de ser previamente esterilizados.
Copos de células con biones en agua de césped. x150. Ref; Heretic's Notebook. Pag 91.
Copos de células con biones en agua de césped. x150. Ref; Heretic’s Notebook. Pag 91.

¿ Que se espera encontrar?

Una vez se han descongelado deberíamos de observar un líquido verdoso con olor a espinaca. Debemos ver muchos biones sin agrupar libres y dispersos.
Copos de células con biones en agua de césped. x150. Ref; Heretic's Notebook. Pag 91.
Copos de células con biones en agua de césped. x150. Ref; Heretic’s Notebook. Pag 91.

Extensión del experimento 3.

Estos experimentos nos permiten observar los biones pero no sabemos hasta que punto el agua bionizada es más propensa al desarrollo de la vida. Llegado a este punto, propongo una serie de experimentos que deberían permitirlo, amén de acelerarse si los crecimientos bacteriológicos se realizan en el interior de un acumulador de orgón, cuya construcción veremos en la entrada siguiente.
Copos bionosos tal y como los describió Reich en preparación de heno. x645. Ref; Heretic's Notebook. Pag 91.
Copos bionosos tal y como los describió Reich en preparación de heno. x645. Ref; Heretic’s Notebook. Pag 91.
Para ello, es necesario hacer un cultivo bacteriológico y la mejor forma que he encontrado es aquí o también en español aquí. Con las placas de Petri obtenidas con el cultivo se realiza un experimento de crecimiento del preparado con un agua destilada versus un agua bionizada y se compara. Es decir, una parte del agua bionizada (en arena, césped y heno) se guarda para poder realizar las observaciones al microscopio vistas en el aparatado anterior, y otra parte, el resto de agua bionizada de cada tubo se disuelve con el preparado mientras que en otro preparado se introduce una cantidad ídem de agua destilada que se usa como control. Ahora, se esteriliza un agitador y una vez se ha enfriado se cogen unas bacterias de la lengua y se toca uno de los extremos de la placa (Nota cualquier estudiante de biología sabe perfectamente de que se trata). Inmediatamente después con el agitador, se mezcla homogéneamente las bacterias introducidas y se sella completamente la placa con una cinta especial. Luego se hace lo mismo con la otra placa, la que en lugar de tener agua bionizada tiene agua destilada. En la placa que contiene agua bionizada debería de haber más bacterias que en la placa que contenía agua destilada.

Otra opción de extensión del experimento 3 con fluorofotometría.

Se trataría de hacer fotos con exposición por fluorofotometría y usar el mismo principio de Reich. Para ello, en una cámara oscura se depositan las diferentes muestras de agua bionizada y se realizan fotografías con ASA 3200 y con exposición de 20 a 30 minutos. Reich usó película analógica y no he encontrado a nadie que lo haya replicado con digital. Los resultados se comparan con los controles.
"Sopa de Biones" libres obtenida por autoclave de césped. Heretics Notebook. Pag 100.
“Sopa de Biones” libres obtenida por autoclave de césped. Heretics Notebook. Pag 100.
A posteriori, cada una de estas aguas se puede usar para hacer crecer germinados. Del tamaño de los mismos versus el control, se puede contrastar el potencial biónico de los mismos.
Obviamente, se pueden hacer todas las cosas, crecimiento bacteriológico, fluorofotometría y germinados. Si a eso le añadimos que la cámara oscura puede ser un acumulador de orgón, tendríamos más parámetros a los que agarrarnos.
En resumen, un experimento largo y tedioso, pero para nada complicado. Si Reich lo hizo, ustedes también. Yo espero algún día, poder dar resultados concluyentes.

La forma más simple de hacer el experimento XX.

Si no tienen tanta paciencia, prueben de realizar lo siguiente;
  1. Autoclavar en una olla a presión grande 50% de agua destilada y tierra a 120 grados durante 1 hora. En otro recipiente, coloquen un control, es decir la misma cantidad de agua y de arena y del mismo origen.
  2. Una vez se haya enfriado, colen el agua hasta eliminar completamente la arena del agua autoclavada y del control. En ambos casos, usen coladores por separado para evitar que las bacterias de una no vayan a la otra.
  3. Dejen reposar control y agua bionizada durante 48 horas.
  4. Escojan dos macetas de una planta de temporada (recomiendo el guisante o los germinados de soja verde).
  5. Rieguen con la misma cantidad de agua las plantas con agua bionizada y con agua de control (no permitan que el agua de lluvia las afecte) y comparen sus crecimientos.
  6. Pueden realizar variaciones del experimento con autoclaves de arena, polvo de hierro, césped, carbón y cuarzo…
  7. Pueden colocar un tercer control, regado exclusivamente con agua de lluvia y en la misma cantidad.

Experimento 4. Orgonites.

Me hubiera gustado que se hablara en este blog exclusivamente de Reich y su legado, pero me parece interesante hacer un inciso. Recientemente se han popularizado por internet las conocidas orgonitas, sobre las que hay mucho o poco que decir según se mire. Lo que voy a decir es una hipótesis de trabajo, así que tómenla como tal. Mi deseo es hacer varias consideraciones en espíritu constructivo.
Orgonitas
Orgonitas
Estos sistemas fueron propuestos por un tal Don CroftCroft intentó encontrar un sistema para construir pequeños acumuladores de orgón y para ello pensó en diferentes formas geométricas hechas con un amalgama de virutas de metal de todo tipo y un cuarzo como dieléctrico. Combinando de esta manera un material metálico con un dieléctrico, esperaba acumular la energía descubierta por Reich. En honor a él, las llamó orgonitas. La idea, no es en absoluta mala, pero muuuccchhooo menos aún… nueva. Un sistema así debería de ser eficiente contra el electrosmog (y por tanto el D.O.R)  ya que las ondas electromagnéticas chocan contra las virutas de metal y quedan atrapadas en su interior, mientras que al orgón no le afecta, ya que esta energía lo penetra todo. Esto es fácil de comprobar cuando se acerca una orgonita a un router o a un teléfono móvil, viendo como este baja su potencia. Teniendo en cuenta las anteriores entradas, donde vimos como el orgón era un tipo de energía diferente de la onda electromagnética en todo su espectro (probablemente neutrinos, campo escalar, Qi, etc…), se podría deducir que de ser cierta la hipótesis que el D.O.R es una forma de radiación electromagnética nociva conocida como electrosmog, las orgonitas podrían ser anuladores de D.O.R, pero no, acumuladores de orgón (aunque indirectamente lo sean).
La confusión principal que se ha creado alrededor de estos sistemas es que normalmente el material que se usa para amalgamar es la resina de poliéster y mis experimentos con este material tan sumamente tóxico no arrojan ninguna duda de que no atrae nada el orgón como si hacen los materiales orgánicos propuestos por ReichDeMeo en sus acumuladores, así como el cuarzo y cualquier otra roca o mineral que se coloque. Recuerden que Reich demostró que el orgón esta relacionado con la vida y que esta es la única capaz de atraerlo. Y todas las orgonitas, rocas y minerales que me han pasado amigos y conocidos sometidas al medidor de Heliognosis arrojan el mismo resultado; cero absoluto. ¿ Eso quiere decir que son un fraude? Mi opinión es que no… pero obviamente, no parecen ser lo que por internet se dice.
El orgón es una energía de cuarta dimensión que si bien es esquiva, puede ser sometida al método científico de la ciencia occidental moderna. Me parece que nadie puede dudar que todo lo que he dicho sobre Reich esta sometido a dicho método y esta debidamente documentado (otra cosa es que se esté de acuerdo con ello). Pero por encima de esta cuarta dimensión, muchos pensamos que existen otros planos dimensionales de existencia, conocidos por las enseñanzas sagradas como cuerpo astral, mental, etc… ¿ Puedo demostrar que estas existen? Pues no con el método científico moderno. ¿ Puedo demostrar que el orgón existe? En breve, podré decirles que con el método científico moderno se puede responder un rotundo si. Entiendo perfectamente la gente ponga en duda que hay algo “más allá”; lo que no entiendo, es la gente que lo niega sin más. No deseo hablar de extenderme porque es un GRAN TEMA en si mismo, pero si decir que existen dos ciencias tradicionales que han investigado y tratado este tema con más o menos rigor según la fuente; la radiestesia y la radiónica. Y como ciencias tradicionales, como explicaba en mis anteriores entradas, su estudio va infinitamente más allá de las posibilidades del método científico moderno.

Orgonita en colgante.
Orgonita en colgante.
Cuando ustedes impulsados por los años y años de tradición, se llevan un objeto como pueda ser una piedra de un lugar sagrado donde han estado, o llevan una flor para depositar “amor” a un ser querido, en realidad, estan operando en la radiónica. Otra cosa, es el grado de conciencia con el que lo hagan y para eso, existen las dimensiones de la radiónica. Me baso en el hecho de que Croft insiste que la construcción de estos dispositivos le había supuesto mejoras anímicas subjetivas, es decir que a él le funcionan, pero que por el contrario, no le funcionaban a las otras personas. Así que Croft en mi opinión, impulsado por una idea de Reich, llegó a un resultado diferente, más en el campo de las energías superiores de la conciencia que no, del orgón. Insisto, ni mejor ni peor, lo que digo es diferente. Con esto que digo, planténse que función puede tener una orgonita que hayan comprado; en mi opinión, de puro adorno.

En este vídeo a partir del min 07:30, el astronauta Edgar Mitchell, presidente de la Asociación de Estudios No-eticos que es un espejo en el que se basan muchas cosas de las que digo, y que formó parte de la tripulación del Apollo XIV afirma que las piedras de las catedrales tienen memoria por influencia de las emisiones de millones de peregrinos que llegan a ellas con sus corazones llenos de buenas intenciones. Que casualidad que todos los astronautas que fueron a la Luna, masones en su mayoría, tuvieran por este hecho amplios conocimientos de esoterismo. El propio Neil Armstrong estuvo en los años 70 en la famosa gruta de las Tayos, donde algunas leyendas hablan del tesoro de la Atlántida o el mítico Paititi. Y hoy en día sabemos por Sheldrake, Vogel, Steiner, Lipton y otros, que los cuarzos y en general la materia se afecta por nuestras creencias (no creo que les esté contando que no sepan ni que sea necesario que ponga enlaces que lo expliquen).
word_document_128669254_canonical_40ff9a0584En los primeros tratados modernos de radiestesia de Leon Chaumery, André de Belizal y otros precursores y redescubridores de estas ciencias tradicionales, se insistía mucho en la geometría de las ondas de forma, sobretodo por gente como  Jean de la Foyé y otros como los excelsos Bersez y Masson, que en su libro Initiation aud ondes de Forme o la medicina de Asclepio, profundizan en el Hermetismo, Lakhvosky, y la Caballa. Es un hecho total que la geometría y la forma de un dispositivo radiónico es clave como también lo es en las orgonitas, o más en concreto en su posible funcionamiento. Pero insisto, en planos dimensionales diferentes al orgón. En particular, quiero hacer hincapié en la semiesfera de Belizal estudiada en Essai de Radiesthesie, publicado en la editorial Servranx, que tiene muchas aplicaciones radiestesicas (como la bomba C30). Belizal proponía hacer estas semiesferas en cera de abeja amalgamadas en virutas de aluminio. Tendríamos por tanto, una combinación de dieléctrico orgánico y metal, una orgonita propuesta más de 100 años antes que Croft. Una semiesfera así debería de concentrar orgón en su superficie plana, ya que la cera si es un buen material para atraer el orgón. Construí varias semiesferas de Belizal hace años con cera de abeja y polvo de aluminio, y he comprobado experimentalmente en las picaduras de insectos, los cortes (que yo mismo me he practicado comprobando como lo tratado con una semiesfera cicatriza mucho más rápido), los eccemas y las manchas en la piel, una mejora considerable. Se trata de un sistema que si acumula orgón. ¿ Se pueden usar en terapias alternativas como tratamientos con cuarzos o imanes alternadas con orgonitas hechas con cera de abeja? No veo porque no. Pero con resina y otros materiales tan artificiales, lo dudo mucho.
Las propiedades radiestésicas de la semiesfera de Belizal.
Las propiedades radiestésicas de la semiesfera de Belizal.
La psicoestesia y la radiestesia insisten mucho en que se empiece siempre con experimentos sencillos y preguntas simples. El gran enemigo del radiestesista y del operador de radiónica es el mismo, y su afán de ver donde no hay. Pero es evidente que funcionan más allá de lo que digan los escépticos, que se niegan a admitir que hoy en día es impensable buscar agua sin la ayuda de un zahorí. El propio gerente de una empresa que hace más de 30 años que se dedica a localizar pozos, e hijo y nieto de zahories me dijo muy claro que a él le importa muy poco lo que mueve el péndulo cuando responde a sus preguntas; se mueve y acierta siempre. Pero como diría André Malby, el hombre siente fascinación por lo complicado, y en su imaginación, cree que estos aparatos pueden servir para las más surrealistas aplicaciones contra las todavía más surrealistas e infundadas amenazas. Defiendo la idea de que un objeto pueda servir para impulsar un deseo o una orden, pero no comparto para nada, las ideas conspirativas que circulan por internet sobre las orgonitas que no hace falta recordar aquí. Pero si creo que una orgonita puede hacer que una planta pueda crecer más, o si creo en experimentos modestos con estos sistemas.
Bomba C30 o péndulo hecho de varias semiesferas de Belizal.
Bomba C30 o péndulo hecho de varias semiesferas de Belizal.
En estas entradas y las que vendrán, he dejado claro que el simple descubrimiento de los biones es ya de por si el mayor descubrimiento de la historia de la biología moderna, y esto unido a lo que vendrá y a la enorme capacidad de Reich para sintetizar conocimientos herméticos, psicoanalíticos, biológicos, existenciales… lo convierten en un genio sin parangón en la historia. Así que piénselo muy bien si creen que extraños cachivaches pueden superar la osadía del genio, porque hasta ahora, no he visto ninguno de estos supuestos aparatos funcionar (lo cual no quiere decir que no funcionen).
En la próxima entrada, vamos a explicar como construir un acumulador de orgón y de que experimentos se pueden derivar de su estudio.
Nota final. El presente artículo es obra del autor y no presenta ningún tipo de derecho de propiedad intelectual. Solo se pide no sacar de él ningún tipo de lucro comercial y que de ser reproducido se haga constar la fuente original aquí.

Wilhelm Reich. Bibliografía específica de esta sexta entrada.

Experimentos de cultivo de bacterias.

Radiestesia y radiónica.

Orgonitas.

El Electrosmog.

Wilhelm Reich. Bibliografía general.

Live Energy Meter. Experimentos que miden de Carga Vital orgónica por DeMeo.

Sobre Reich.

Otros temas.

Artículos en Borderland Sciencies.

 Trevor James Constable.

Trevor James Constable. Escritos en Borderland Sciencies.

James DeMeo de Orgonelab y la modificación del clima.

 Diferencias entre D.O.R y ORANUR.

Otros enlaces.

Contaminación Radiactiva.

Enlaces en español imprescindibles.

En Inglés.

Teorías filtracionistas, Bacilos T versus Bacilos BX y otros links interesantes.

Bibliografía de referencia y publicaciones en las que se basan los artículos sobre Reich.

  • [1.1] Wilhelm Reich. Análisis del carácter. 1933.
  • [1.2] Wilhelm Reich. Los experimentos con Biones. 1938.
  • [1.3] Wilhelm Reich. La Biopatía del Cáncer. 1948.
  • [1.4] Wilhelm Reich. Éter, Dios y Demonio. Superimposición cósmica. 1956.
  • [2.1] Ola Raknes. Wilhelm Reich y la Orgonomía. Publicaciones de la escuela Española de Terapia Reichiana. Prólogo de Xavier Serrano.
  • [3.1] James De Meo. Manual de la cámara de orgón. Natural Energy Works, Ashland, Oregon 1989.
  • [3.2] James De Meo. Heretic’s Notebook. Energy Works, Ashland, Oregon 2002.
  • [3.3] James De Meo. On Wilhelm Reich and Orgonomy. Natural Energy Works, Ashland, Oregon 1993.
  • [3.4] James De Meo. Pulse of the planet #1 (Primavera 1989) #2 (Otoño 1989) i #3 (1991).
  • [4.1] Roberto Maglione. Wilhelm Reich e la modificazione del clima. 2004.
  • [5.1] Trevor James Constable. The Cosmic Pulse of Life. 1976. Revisado en 1990.
  • [6.1] Pierre F. Walter. The Science of Orgonomy. 2010.
  • [7.1] Leon Southgate. Chinese Medicine and Wilhelm Reich. 2009.
  • [8.1] Courtney Baker. Annals of the Institute of Orgonomic Science. Vol 1-10. Septiembre 1984 – Diciembre 2005.
  • [9.1] Carlo Albini. Creazione e Castigo: La Grande Congiura contro Wilhelm Reich.  1997.
  • [10.1] Wilhelm Reich. ¿ Where’s the truth? Letters and Journals, 1948-1957. James E. Strick. 2012.
  • [11.1] American Odissey. Letters and Journals 1940-1947. Mary Boyd Higgins.
  • [12.1] Where’s The Truth. Letters and Journals 1948-1956. Mary Boyd Higgins.

Enlaces en inglés imprescindibles.

James DeMeo de Orgonelab.

Entidades y asociaciones.

Estados Unidos y Canada.

Europa.

Otros.

Bibliografía anexa.

  •     Baker, Elsworth F.: Man In The Trap, Macmillan, NY, 1967.
  •     Bean, Orson: Me And The Orgone, St. Martin’s Press, NY, 1971.
  •     Boadella, David: Wilhelm Reich, The Evolution Of His Work, Henry Regnery, Chicago, 1973.
  •     Boadella, David (Ed.): In The Wake Of Reich, Coventure, London, 1976.
  •     Brady, Mildred Edie, “The Strange Case of Wilhelm Reich,” New Republic, May 26, 1947
  •     Cantwell, Alan, “Dr. Wilhelm Reich: Scientific Genius or Medical Madman New Dawn Magazine, May-June 2004.
  1. Cantwell AR, Blasband RA: “Bionous tissue disintegration in AIDS”. Journal of Orgonomy 22:220-228, 1988.
  2. Cantwell AR: The Cancer Microbe. Aries Rising Press, Los Angeles, 1990.
  3. Cantwell AR: “Bionous breakdown in degenerative disease”. Journal of Orgonomy 25:191-202, 1999.
  4. Cantwell AR: “Bacteria, cancer and the origin of life”. New Dawn, November 2003, pp 71-76.
  •     Eden, Jerome: Orgone Energy, The Answer To Atomic Suicide, Exposition, NY, 1972.
  •     Eden, Jerome: Animal Magnetism And The Life Energy, Exposition, NY, 1974.
  •     Greenfield, Jerome: Wilhelm Reich Vs. The USA, W.W. Norton, NY, 1974.
  •     Herskowitz, Morton: Emotional Armoring: An Introduction to Psychiatric Orgone Therapy, Transactions Press, NY 1998.
  •     Hoppe, Walter: Wilhelm Reich Und Andere Grosse Manner Der Wissenschaft Im Kampf Mit Dem Irrationalismus (Wilhelm Reich and Other Great Men of Science in the Battle Against Irrationalism), Verlag Kurt Nane Jurgensen, Munich, 1985.
  •     Laska, Bernd A.: Sigmund Freud contra Wilhelm Reich Auszug aus Laska, Bernd A.: Wilhelm Reich. Bildmonographie. Rowohlt, Reinbek 1981, 1999
  •     Mann, Edward: Orgone, Reich And Eros: Wilhelm Reich’s Theory Of The Life Energy, Simon & Schuster, NY, 1973.
  •     Mann, Edward & Hoffman, Ed: The Man Who Dreamed Of Tomorrow: A Conceptual Biography Of Wilhelm Reich, J.P. Tarcher, 1980.
  •     Martin, Jim: Wilhelm Reich and the Cold War, Flatland Books, Mendocino, CA, 2000.
  •     Meyerowitz, Jacob: Before the Beginning of Time, rRp Publishers, Easton, PA 1994.
  •     Moise, William S.: A Taste Of Color, A Touch Of Love, Hancock, Maine, 1970.
  •     Ollendorff, Ilse: Wilhelm Reich: A Personal Biography, St. Martin’s Press, NY, 1969.
  •     Overly, Richard: Gentle Bio-Energetics: Tools for Everyone, Gentle Bioenergetics Press, Asheville, NC, 1998.
  •     Reich, Peter: A Book Of Dreams, Harper & Row, NY, 1973.
  •     Ritter, Paul, Ed.: Wilhelm Reich Memorial Volume, Ritter Press, Nottingham, England, 1958.
  •     Sharaf, Myron: Fury On Earth: A Biography Of Wilhlem Reich, St. Martin’s-Marek, NY, 1983.
  •     Senf, Bernd: Die Wiederentdeckung des Lebendigen (The Rediscovery of the Living), Zweitausendeins Verlag, Frankfurt, 1996.
  •     Wilson, Robert Anton: Wilhelm Reich in Hell, Aires Press, 1998.
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