Friday, May 08, 2015

Djehuti, THOT tradujeron los griegos,es uno de los más antiguos dioses egipcios, el primer Mago, Guardián de la Sabiduría , Modelo de todos sus discípulos. Astrónomo, Matemático, Gran Maestro creador de los Jeroglíficos, las Palabras Sagradas reveladas por los dioses, THOT reina sobre la Inteligencia y sobre el proceso Intelectual en general. En el Egipto Ptolemaico fue asociado con Hermes Ἑρμῆς ὁ Τρισμέγιστος o Mercurio (Mercurius ter Maximus) creador de la alquimia y la literatura Hermética.
Según Clemente de Alejandría, toda la extraordinaria sabiduría del sacerdocio egipcio estaba contenida en los Libros de Hermes o Toth, el inspirador de las escrituras sagradas.  G. R. S. Mead reúne los fragmentos que se han podido recuperar a partir de los Papiros Mágicos Griegos, el Corpus Hermeticum, la Pistis Sophia y otros escritos gnóstico-herméticos.
En la Mitología Antigua, nos encontramos: “he mencionado que Cadmus era el mismo como el egipcio Thoth; y esto es la manifestación del que es Hermes, y la invención de cartas atribuidas a él.” En el capítulo en la teoría de Matemáticas Pitagóricas será encontrada la tabla de las cartas de Cadmea originales. los Investigadores creen que este era Hermes quién era conocido a los Judíos como “Enoch,” llamado “el Segundo Mensajero de Dios.” El Hermes fue aceptado en la mitología de los griegos, más tarde haciéndose el Mercurio de los latinos. Él fue reverenciado por la forma de Mercurio del planeta porque este cuerpo es el más cercano al sol.
Thoth fue llamado "el Señor de los Libros Divinos" y "el Escribano de la Compañía de Dioses." Él es generalmente representado con el cuerpo de un hombre y la cabeza de un ibis. El sentido simbólico exacto de esta ave nunca ha sido descubierto.
Thoth fue llamado “el Señor de los Libros Divinos” y “el Escribano de la Compañía de Dioses.” Él es generalmente representado con el cuerpo de un hombre y la cabeza de un ibis. El sentido simbólico exacto de esta ave nunca ha sido descubierto.
Antes de que el universo visible fuera formado su molde fue echado. Este molde fue llamado el Arquetipo, y este Arquetipo estaba en la Mente Suprema mucho antes de que el proceso de creación comenzara.

Preceptos de Hermes Trismegisto

  1. Lo que digo no es ficticio, sino digno de crédito y cierto.
  2. Lo que está más abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo. Actúan para cumplir los prodigios del Uno.
  3. Como todas las cosas fueron creadas por la Palabra del Ser, así todas las cosas fueron creadas a imagen del Uno.
  4. Su padre es el Sol y su madre la Luna. El Viento lo lleva en su vientre. Su nodriza es la Tierra.
  5. Es el padre de la Perfección en el mundo entero.
  6. Su poder es fuerte si se transforma en Tierra.
  7. Separa la Tierra del Fuego, lo sutil de lo burdo, pero sé prudente y circunspecto cuando lo hagas.
  8. Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y, luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo. Así ganarás gloria en el mundo entero, y la oscuridad saldrá de ti de una vez.
  9. Esto tiene más virtud que la Virtud misma, porque controla todas las cosas sutiles y penetra en todas las cosas sólidas.
  10. Éste es el modo en que el mundo fue creado.
  11. Éste es el origen de los prodigios que se hallan aquí; o que se han llevado a cabo.
  12. Esto es por lo que soy llamado Hermes Trismegisto, porque poseo las tres partes de la filosofía cósmica.
  13. Lo que tuve que decir sobre el funcionamiento del Sol ha concluido.
La alquimia es el arte del perfeccionamiento y la Gran Obra implica su cumplimiento, la perfección. La Tabla de Esmeralda contiene en sus pocas líneas el secreto de la Gran Obra, es un pasaje directo para la perfección.
La alquimia es el arte del perfeccionamiento y la Gran Obra implica su cumplimiento, la perfección. La Tabla de Esmeralda contiene en sus pocas líneas el secreto de la Gran Obra, es un pasaje directo para la perfección.

La Tabla de Esmeralda

La tabla esmeralda fue encontrada, según la leyenda, por uno de los soldados de Alejandro Magno en una tumba en Hebrón, en manos de la momia de Hermes Trismegisto, que se define como “padre de todos los alquimistas”. La Tabla también conocida como la Tabla Smaragdine, Smaragdina Tabula, o el secreto de Hermes, es un texto que dice revelar el secreto de las sustancias primordiales y transmutaciones.
Pretende ser el trabajo de Hermes Trismegisto (“Hermes el Tres Veces Grande”), un legendario sabio egipcio o un dios hombre, diversamente identificada con el dios egipcio Thot y/o el dios griego Hermes.
Nadie sabe cuál es el destino de este objeto, ya que nadie ha visto desde que en algún momento anterior al 400 dC, donde se informa que se encontró en una cueva por un hombre que copió los escritos grabados sobre la superficie de la tabla. La historia completa de este objeto es demasiado compleja y para explicarla aquí.

Hermes, el tres veces grande

La ley de las tres peticiones, una ley ocultista que exige que cualquier petición mágica profundamente significativa debe formularse tres veces, era estrictamente respetada en esta disciplina. El principio en el que se basa esta ley es en el de que, a la primera declaración, se alerta a la mente consciente, a la segunda entra en juego el subconsciente y, a la tercera el espíritu está lo suficientemente en comunicación con ambos niveles de conciencia como para poder responder por sí mismo sin interferencia de las normas racionales programadas o inclinaciones metafísicas de moda en cada momento.

El Trismegisto

El Trismegisto representa parte de una recopilación de enseñanzas ocultistas del antiguo Egipto, que se diferencian de las “oraciones a Hermes” de la magia egipcia y de los textos herméticos sobre alquimia. De hecho, esta recopilación es única y original. Está compuesta por:
  1. El Corpus Hermeticum (conjunto de enseñanzas), que incluye los “poimandres”, recopilación de catorce sermones, y las definiciones de Asclepius, con instrucciones de Hermes a dicho médico griego.
  2. El Sermón Perfecto, también conocido como Asclepius, ya que fue dirigido al personaje así llamado. Sólo se conserva la antigua versión en latín, ya que la griega se ha perdido.
  3. Los Extractos de Stobaeus. Hay veintisiete de estos extractos o fragmentos de sermones que se han perdido, y que fueron “descubiertos” y retraducidos por un tal John Stobaeus, estudios pagano de finales del siglo quinto y comienzos del sexto.
  4. Las referencias y fragmentos de los primitivos patriarcas cristianos. Los primeros estudiosos cristianos y doctores de la Iglesia, comentaron con frecuencia el “Hermes Trismegisto”, habiendo llegado hasta nosotros veinticinco fragmentos breves.
  5. Referencias y fragmentos de filósofos primitivos, no necesaria-mente cristianos. Gracias a Zósimo, Fulgencio o Jámblico, hemos conseguido tres fragmentos, y gracias a Julián, el emperador filósofo, existe toda una serie de referencias y conocimientos enormemente valiosos.
Stobaeus recopiló fragmentos, algunos de los cuales eran bastante largos, sobre todo el conjunto titulado “La Virgen del Mundo”; procedente de autores griegos y escuelas ocultistas de la época. En mi opinión, se trata de uno de los mejores de los veintisiete extractos o fragmentos, y aparece en forma de una serie de instrucciones de Isis a su hijo, Horus, sobre el arte de la magia egipcia y de los misterios egipcios.
En los antiguos templos egipcios se practicaba también la medicina, y los métodos empleados eran muy parecidos a los de hoy en día. Médium o personas dotadas de una gran capacidad psíquica revelaban la naturaleza de la dolencia y la persona enferma era sometida a sueño "magnético" (hipnótico).
En los antiguos templos egipcios se practicaba también la medicina, y los métodos empleados eran muy parecidos a los de hoy en día. Médium o personas dotadas de una gran capacidad psíquica revelaban la naturaleza de la dolencia y la persona enferma era sometida a sueño “magnético” (hipnótico).
George Syncellus dice lo siguiente: Nos proponemos exponer algunos extractos o fragmentos relativos a las dinastías egipcias, procedentes de los libros de Manetho, quien era sumo sacerdote de los templos paganos de Egipto, y quien basó sus réplicas (al rey Ptolomeo) en los monumentos que se encuentran en el país seriádico. Según él, dichos monumentos contenían inscripciones en el idioma sagrado y en los caracteres de los escritos sagrados de Thoth, el primitivo Hermes; tras el Diluvio Universal, fueron traducidos del idioma sagrado al entonces lenguaje común, pero siguieron escribiéndose en caracteres jeroglíficos, conservándose en forma de libros por los Buenos Daimons y por el segundo Hermes, padres de Tat, en las cámaras interiores de los templos de Egipto.

Los himnos de Hermes: Fragmentos del saber Hermetico

En este libro extraordinario, una verdadera joya bibliográfica, G. R. S. Mead traduce y comenta magistralmente los himnos más importantes procedentes del legado hermético. Algunos extractos de su obra:

«Yo, Mente, por Mí mismo estoy presente en los santos y buenos, en los puros y los misericordiosos que viven piadosamente. »

«Para ellos Mi Presencia se convierte en una ayuda, con lo que obtienen la Gnosis de todas las cosas y alcanzan el amor del Padre por la pureza de sus vidas, y Le dan gracias, invocando bendiciones sobre Él y entonando himnos, extasiados en Él con una amor ardiente» (ii, 14).»

«Pero la Mente eleva al alma piadosa y la guía a la Luz de la Gnosis. Y esta alma ya nunca cesa de cantar sus alabanzas a Dios y de derramar bendiciones sobre todos los hombres, y de hacer el bien a todos en palabra y obra, a imagen de su Señor» (ii, 155).»

«Y entonces, con toda la fuerza de la Armonía de la que se ha desprendido, alcanza la naturaleza que pertenece a la Ogdoada, y allí mora, con los que entonan himnos al Padre.»

«Allí le dan la bienvenida con alegría, y él, al igual que los que allí tienen su morada, escucha los cantos de alabanza a Dios de las Potencias que se encuentran por encima de la naturaleza que pertenece a la Ogdoada.»

«Y después, todos ellos, en grupo, van a la casa del Padre; entregan sus propios yoes a las Potencias y, convirtiéndose así en Potencias, se sumergen en Dios. Ésta es la gozosa meta de aquellos que han alcanzado la Gnosis: hacerse uno con Dios» (ii, 16).

«Él es corporalidad y no-corporalidad en perpetua unión. No está en ningún cuerpo, pues ningún cuerpo puede contenerle, y sin embargo Él está en cada cuerpo y cada cuerpo está en Él.»

«No hay nada en lo cual no esté Él, pues todos son Él y Él es todo».

Francis Barrett dice de Hermes: “si Dios alguna vez apareciera en el hombre, él apareció en él, como es evidente tanto de sus libros como su Pymander; en cuales trabajos él ha comunicado la suma del Abismo, y el conocimiento divino a toda la posteridad; por que él se ha demostrado para haber sido no sólo un divino inspirado, sino también un filósofo profundo, obteniendo su sabiduría de Dios y cosas divinas, y no del hombre.”
Según Hermes Trismegisto, en los misterios egipcios de Thoth, había tres grados distintos:
Mortales. Los que habían recibido instrucción pero no habían alcanzado todavía la visión interior.
Inteligencias. Aquellos cuya visión les permitía sintonizar con otras formas de vida dentro del universo.
Seres de luz. Los que habían llegado a unirse con la luz.

No comments: